También quiero pedir perdón…
Leido en uno de los mejores blogs del mundo, que por algo es vasco…
También quiero pedir perdón, si les he ofendido, a todos aquellos que profesen creencias místicas: a los católicos, a los adoradores del violento Alá, a los homeópatas y a los portadores de pulseritas mágicas del equilibrio. Cada uno es libre de creer en sus propias mierdas y merece, por tanto, un respeto.

